sábado, 19 de diciembre de 2009

no hay cosas idiotas solo tontos que no lo entienden

jueves, 17 de diciembre de 2009

Origen de las manchas de la Luna (Leyenda Aguaruna)*

antiguamente
Nántu (luna) vivía en la misma casa de su ubán (hermana).
Nántu tenía su mujer pero la ubán aún estaba soltera.

Nántu dormía con su mujer. La ubán dormía sóla en otra cama. Los demás
familiares dormían en otras camas. Todos en la misma casa.

Por la noche Nántu se levantaba y se iba a la cama de su ubán.
Ella le aceptaba pero no sabía quien era y, aunque intentaba agarrarlo
fuertemente para descubrirle cuando amaneciera, Nántu siempre lograba
escapar y volver a su cama antes de que se viese nada.
Una noche, Nántu volvió a la cama de su ubán; aunque dormía, notó que alguien intentaba forzarla. La mujer quizo agarrar al hombre pero, nuevamente, Nántu
consiguió escapar.

Porla mañana la mujer avisó a su dúkuh
(madre)

- Alguien viene a mi cama cuando
estoy dormida, pero nunca logro ver quién es.
La madre le dijo:

Coge un fruto de suwa (huito)
y, raspándolo bien, lo dejó preparado cerca de su cama.

Aquella noche Nántu volvió a la cama de su ubán. Cuando le sintió,
agarró suwa y le pintó la cara. Nántu
volvió rapidamente a su cama.

Cuando amaneció todos vieron a cara de Nántu pintada de negro.
-¡Seguro qué eres tú él que
viene a mi cama! – le dijo la Ubán.

Todos los familiares dijeron a Nántu:
-¿Por qué te acuestas con tu ubán? ¿No te da vergüenza acostarte con ella?

Nántu avergonzado por haber sido descubierto, se fue a buscar a su mujer que había ido a la chacra.
- Mujer , hazme chapo de zapallo para tomar.

- ¿Acaso ves bastante zapallo maduro para hacer chapo? – le contestó la mujer.
Nántu regresó triste a la casa.

Vio a su hijita y le dijo

Hija, me voy al cielo; ven conmigo.

Haciendo un nije subió al cielo con su hija avergonzado por haberse acostado con su hermana.

Nántu todavía tiene la cara manchada de negro desde que su Ubán se la pintó con súwa.

La mujer de Nántu se llamaba Auju.

__________________________________________

* Aguarunas: Tribú amazónica del Perú.

Recogido por Manuel García – Rendueles s.j. y Aurelio Chumap Lucía, en Universo mítico
de los Aguarunas “Duik Muún”. Tomo I Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica, 1979,p.205

miércoles, 16 de diciembre de 2009

reflexion

Esto de las teorías fatalistas del ser humano y del mundo…
En lo que tengo de vida (que son apenas 20 años mal contados) desde que tengo memoria (que es apenas hace 10 años) el hombre ha tratado de innumerables maneras acabar con esta creación tan hermosa, de una manera inconsciente o consiente y si me remontara muchos años atrás encontraría muchas cosas más. Pero lo que me invito ahora a reflexionar son las dos facetas más marcadas de esta destrucción, las he denominado de manera practica la real y la mítica. Quiero dar una breve explicación de la real que no es la protagonista de este escrito, la destrucción que yo creo real es la que cometemos todos nosotros los humanos junto con las grandes industrias plaga del universo, a diario contaminando las arterias y venas hídricas, los pulmones verdes, la piel tersa y limpia de nuestro planeta, etc. Ahora la que yo he denominado de manera práctica la destrucción mitológica es la que siempre los grupos fanáticos de lo metafísicos han creado, como una necesidad de control biológico interno ellos intentan generar teorías para destruir este bello planeta y con ellos su más grande plaga denominada ser humano, en lo que lleva estos 10 años han generado ya 2 teorías (que son las más grandes y con mas creyentes) de destrucción y muerte total proveniente de un ser supremo muy enojado y con mucho poder o muy bondadoso y piadoso que nos va a traer la luz al mundo. ¿Ya olvidaron lo que pasaría el 31 de diciembre de 1999 a la media noche? Y no quiero hablar del 6 de junio del 1996 o del 6 de junio de 2006 y ni hablar del 6 de junio de 1999 cuando surgen pequeños rumores de la llegada de un tal hijo del mal, supuestamente por los números malditos 666. Recuerdo la llegada del nuevo siglo y nuevo milenio con tanta mística porque todos hablaban de malas cosas, la televisión, la radio y los periódicos apoyando esa teoría del fin del mundo, sentí mucho temor porque apenas contaba con 10 años de edad y por mi madre y mi tío (cristianos ambos, una católico y el otro protestante) creía en la metafísica fielmente. Recuerdo muy bien que estaba viendo la televisión y estaban dando un especial en el canal nacional acerca de la bienvenida de año de todos los países y a muy tempranas horas de la mañana el 31 de diciembre de 1999 en mi país la programación empezaban con la llegada del nuevo milenio en Australia y así sucesivamente hasta llegar a Colombia, eso fue una bofetada con toda a las teorías del fin del mundo para la media noche de 1999. Ahora me encuentro con la mítica de las personas nuevamente pero no de las teorías cristianas como siempre suele ocurrir, es con algo que proviene de mis antepasados los indígenas, la tribu maya. Tomaron e interpretaron un mensaje como bien les parecía y retomo algo que dije unos renglones atrás la necesidad del ser humano por controlarse biológicamente, es algo interior, algo que le dice al suicida hazlo o a un niño se infértil, u homosexual, o al ser humano se violento, matate y comete masacres (esta idea nació de un tertulia con Alejandro Aguirre Q.P.D sobre el control biológico del hombre) lo mismo pasa con estas teorías, algo le dice a los seres humanos que están haciendo mal, que son un plaga y que están acabando con el mundo tan hermoso que le da vida a tantas especies, que necesitamos cambiar y ser más cuidadosos y no ser como cucarachas de una lujosa casa, entonces nosotros o ellos generan inconscientemente estas teorías. Esta teoría mítica del 24 de diciembre del 2012 es un claro ejemplo de toda esta necesidad inconsciente de acabarnos. No quiero imaginar que dirá las “santas” iglesias judío-cristianas o los grupo fanáticos de la metafísica diversa el 6 de junio del 2066 o del 2666 o peor del 6666. Ojala que aprendamos a escuchar nuestra historia y en vez de preocuparnos por el fin del mundo espontaneo y mítico nos preocupemos por el que estamos generando nosotros el que yo denomine “real” y escuchemos bien a nuestros ancestros amantes de la madre tierra cuando nos dice que necesitamos cuidar nuestra tierra y una luz de sabiduría para aprender a vivir en ella.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Soy nadie. ¿Tú quién eres?

Soy nadie. ¿Tú quién eres?
¿Eres tú también nadie?
Ya somos dos entonces. No lo digas:
lo contarían, sabes.

Qué tristeza ser alguien,
qué público: como una rana
decir el propio nombre junio entero
para una charca admiradora.

emily dickinson

sábado, 28 de noviembre de 2009

Desde los 14 años fumo cigarrillo... y no soy como muchas personas que buscan culpables y hablan del ejemplo de los padres, etc. lo empece hacer porque algo interior me empujaba a hacerlo a probarlo como una necesidad de este sin antes nunca probarlo , sabia los problemas que tenia al fumar que me podia morir, pero nunca le he tenido miedo a la muerte y yo me decia "¿y qué si muero? mejor". Años despues me di cuenta que eso era una Enfermedad psiquiatrica denominada suicidio pasivo. he tratado mil veces de dejarlo pero siempre el efecto adictivo que ejerce sobre mi cuerpo gana, tengo pequeños episodios de sindrome de abstinencia que en algunas ocasiones se presenta con sudoracion, falta de sueño, desespero, etc. sumado al efecto adictivo esta mi problema de suicidio pasivo, no he consultado mi psiquiatra porque tengo mucho que hacer y no quiero porque yo lo puedo "controlar". y lo digo porque ya no contemplo mi muerte ocasionada con tanta tranquilidad como años atras y porque repetidas veces e intentado dejar de fumar (cosas que nunca antes intente, simplemente porque no queria) mis amigos por años trataron de ayudarme, pero terminaron fumando ellos tambien. cada vez que lo dejo por largo tiempo recuerdo esa necesidad extraña que senti la primera vez y disfruto mas mi cigarrillo cuando recaigo en mi vicio o habito de fumar.

lunes, 2 de noviembre de 2009

esto del facebook y los muertos

de las cosas curiosas que desencadena la muerte... veo mi facebook y leo esto en un pequeñom recuadro:

Sugerencias Ver todas

Fabio Andres Betancourth
Retoma el contacto.
Envíale un mensaje

Alejandro Absoluto
No se han comunicado por Facebook últimamente
Escribe en su muro

y pues me encontre que no soy el unico que converti la red de internet y su paginas sociales en una especie de ritual magico de misterio donde tengo una pequeña esperanza de que me respondan los mensajes que he mandado o comente las mil y una cosas que publico como solian hacerlo en vida... el facebook y todas las paginas de redes sociales me han permitido sentir a las personas que amo y que ya se fueron un poco mas serca... esa conducta normal de nosotros los seres humanos amantes de lo mistico y magico...

sábado, 24 de octubre de 2009

Melancólicas tonadas celestiales de trompeta
La lluvia en la calle… la veo caer lentamente
Danza lenta, es la imagen de mi recuerdo
Dos motas blancas en un fondo gris
Melancólico, profundo sonido de esa trompeta
Veo mi guitarra como me reclama
Da sus últimas tonadas de tristeza acompañando la trompeta
“Des Yeux Qui Font Baisser Les Miens
Un Rire Qui Se Perd Sur Sa Bouche”*
Y la imagen de una mañana lluviosa que no existe
Imágenes de un amor utópico en la acera
Dancen, tranquilos bajo la lluvia
Que serán la imagen de un melancólico recuerdo

*fragmento tomado de la letra de “la vie en rose” de Edith Piaf

martes, 13 de octubre de 2009

Aroma cálido de mi bien amada y desconocida América
Tu historia tan colectiva, tan individual, tan nuestra
Hace creer que tenemos una sola bandera
Podría hablar de tu innecesaria división, y nombrarte a pedazos
Desde la Patagonia hasta Alaska, un poco mas…
Rastros de juventud esconde tus calles
Una misma sangre se derramo, se proclamo una libertad
Y tu suelo fértil y bendecido por los dioses
Aun conservan ese aroma que no percibimos los nativos
Pero que cautiva al extranjero
Mi bien amada y mal herida América
Inocente como un niño recién nacido
Clara y pura como tus mañanas
Cálida y acogedora como lo son tus familias
Esa es mi bien amada América

martes, 6 de octubre de 2009

El baile de los ahorcados

En la horca negra bailan, amable manco,
bailan los paladines,
los descarnados danzarines del diablo;
danzan que danzan sin fin
los esqueletos de Saladín.

¡Monseñor Belzebú tira de la corbata
de sus títeres negros, que al cielo gesticulan,
y al darles en la frente un buen zapatillazo
les obliga a bailar ritmos de Villancico!

Sorprendidos, los títeres, juntan sus brazos gráciles:
como un órgano negro, los pechos horadados ,
que antaño damiselas gentiles abrazaban,
se rozan y entrechocan, en espantoso amor.

¡Hurra!, alegres danzantes que perdisteis la panza ,
trenzad vuestras cabriolas pues el tablao es amplio,
¡Que no sepan, por Dios, si es danza o es batalla!
¡Furioso, Belzebú rasga sus violines!

¡Rudos talones; nunca su sandalia se gasta!
Todos se han despojado de su sayo de piel:
lo que queda no asusta y se ve sin escándalo.
En sus cráneos, la nieve ha puesto un blanco gorro.

El cuervo es la cimera de estas cabezas rotas;
cuelga un jirón de carne de su flaca barbilla:
parecen, cuando giran en sombrías refriegas,
rígidos paladines, con bardas de cartón.

¡Hurra!, ¡que el cierzo azuza en el vals de los huesos!
¡y la horca negra muge cual órgano de hierro!
y responden los lobos desde bosques morados:
rojo, en el horizonte, el cielo es un infierno...

¡Zarandéame a estos fúnebres capitanes
que desgranan, ladinos, con largos dedos rotos,
un rosario de amor por sus pálidas vértebras:
¡difuntos, que no estamos aquí en un monasterio! .

Y de pronto, en el centro de esta danza macabra
brinca hacia el cielo rojo, loco, un gran esqueleto,
llevado por el ímpetu, cual corcel se encabrita
y, al sentir en el cuello la cuerda tiesa aún,

crispa sus cortos dedos contra un fémur que cruje
con gritos que recuerdan atroces carcajadas,
y, como un saltimbanqui se agita en su caseta,
vuelve a iniciar su baile al son de la osamenta.

En la horca negra bailan, amable manco,
bailan los paladines,
los descarnados danzarines del diablo;
danzan que danzan sin fin
los esqueletos de Saladín.

Arthur Rimbaud

domingo, 27 de septiembre de 2009

tarde de septiembre

Emesis de dios a las puertas del infierno por donde solemos caminar los mortales
Giros desesperados en medio de la charca putrefacta de los sentidos
Sentimientos humanos arrojados a lo hoguera de los sacrificios
Mi corazón en la piedra del sol clamando mejores cosechas
Retumban las voces de los mortales en el cielo eterno de septiembre
La mirada celestial de la luna en un cielo azul profundo
Imágenes repentinas aparecen en mi mente a la hora de descanso
Y unas manos que se alzan para darle la bienvenida al canto de pájaros
Figuras en las nubes blancas grisáceas a lo lejos
Y la tarde que muere al son de este hermoso despilfarro de palabras…

viernes, 25 de septiembre de 2009

No se morir cuando es el momento
Me gusta revivir entre los intentos
No se morir cuando te beso y colapso
Me gusta sentirme vivo
No se morir al ver el mundo enfermo
Me contagio de indiferencia
/triste pero cierto
No me gusta morir frente el espejo
No mueren mis ganas ni tampoco mi reflejo
No me gusta morir por el aire que respiro
No me gusta la oxidación
No me gusta ver morir a nadie sin afecto
Si a las caricia, a los besos a un te amo
Si me gusta ver morir el día y la noche
Te veo dormir, tranquila
Con tu energía de mil lunes
En mi cama tranquila
La noche esta dormida
Con tus sueños antagonistas
Con tu cara de mujer tranquila
Las personas hoy no dormitan
Te amo entre mis sueños
Te amo así tranquila y serena
Como la noche que tranquila dormita
una vez una persona me dijo:
"alguien tiene que hacer el trabajo sucio"
hoy yo me pregunto:
"¿quien hace el trabajo limpio?"

lunes, 14 de septiembre de 2009

continuacion

dejaban ver unos hermosos senos prominentes y mal bronceados, un poco familiar, un poco conocida. La sala en la que estábamos era acogedora, llena de adornos en porcelana por todos lados que no merecen ser descritos ahora, los muebles en el cual ahora nos encontrábamos sentados no demostraban una edad especifica que yo pudiera determinar, no sabia si eran viejos o nuevos por lo cual supuse que eran antiguos porque todo en esa sala era muy antiguo. Los tiros de armas sonaban afuera en lo que yo suponía era la calle y por lo que pude ver afuera de la casa existía un campo de guerra, tenían trincheras a lo largo de pequeñas montañas, interesado por la bulla mire hacia afuera y vi unos soldados de una guerra que se me hacia muy conocida, pero sabia que era muy antigua, quería gritarle a todos esos hombres que se rindieran que iban a perder la guerra, que esa era la batalla en la cual ellos perdían, o por lo menos que me dieran la oportunidad de ayudarlos a dirigir las tropas y decirles cuales eran la fallas que ellos tenían y las debilidades de sus enemigos. Pero por mas que gritaba ellos no me escuchaban y yo tampoco escuchaba mi voz muy bien. Recuerdos de libres pensadoras en la sala de nuestra casa.
- ¿De que te preocupas? No es tu país, ni tampoco tu problema. ¿Por qué te angustia tanto el saber que van a perder?
-No lo se, creo que me enseñaron a preocuparme por los demás desde que era un niño
-escucha detenidamente lo que dices, nuevamente estas sintiéndote orgulloso por ser bueno. Eso hace triste y monótonamente eterna tu vida, entrarías a un mar de sin razones aparentes.
-creo que tienes la razón, pero no me gusta dártela. No entiendes que si te la doy estaría cambiando, y cambiando dejaría de existir (estas palabras no son mías ¿de quien eran?)
De pronto la imagen se desapareció, y la conversación con aquel hombre quedo inconclusa para El, que se vio sumergido nuevamente en un mar confuso de colores, formas, olores y sabores. Lluvia de fuegos danzantes como el humo en una buena tarde de cigarros y vinos, y las sensaciones incompletas se hacen presentes en los momentos de eterna confusión humana. Lenta es la vida para quien no la disfruta, quien no la sabe valorar. Premoniciones extrañas a las puertas del purgatorio, designaciones guiadas por torpes señales de un hombre imperfecto y la imagen de un dios y de un diablo hablando con Rumi. Tan comunes, tan extrañas que se hace imposible no entender que son las imágenes que a diario me toca ver, sentir y oler. La trágica historia de unos pobres colores al borde de la muerte. Y las ganas eternas de la madre muerte por suicidarse.
-Que buena tarde ¿verdad Raúl?
-Si… pero aun no entiendo ¿Qué me quieres decir?
El anciano se quedo un momento callado, me miro con unos ojos cálidos buscando una paciencia infinita en mi, fumo un poco de su cigarro el cual estábamos compartiendo en ese hermoso balcón colonial, con la mejor mirada a un bosque enorme y tropical, mientras que el sol se escondía entre los arboles mas hermosos y altos de ese selva virgen. El aire cálido que nos permite percibir el trópico en el cual creía estaba situado se confundían con el olor a tierra húmeda que deja en el bosque los ríos, y un sinfín de aromas se confundían en mi bulbo olfatorio, es de aclara que el cigarrillo también se confundían en la cantidad de aromas que el viento nos trajo en ese momento. Los pájaros entonaban sus cantos más peculiares, y el bienvenido que colgaba del techo marcaba el compas de la mas armoniosa sinfonía natural, por un momento comprendí el poder de la música en la mente humana, y trate de buscarle palabras técnicas pero me di cuenta que no era necesario cometer tan magna insensatez. Que solo tenía que disfrutar el momento que me regalaban todos mis sentidos.
-No te quiero decir nada
-¿Entonces por que estoy en este lugar?
-Si no lo sabes tu, mucho menos yo
Otra bocanada de humo que viaja directo a los pulmones, el anciano lo conservo por unos segundo mas, y se quedo mirando fijamente a los arboles que escondían el sol. Yo esperando una respuesta a una pregunta que nunca formule bien, estaba totalmente asustado como si de eso dependiera mi futuro, todo despareció a mi alrededor solo podía ver el humo como salía de una nariz prominente.
-No esperes una respuesta cuando ya la sabes, pues nunca la vas a escuchar
-No me digas lo que tengo que esperar y lo que no tengo
El anciano se sintió agredido por lo cual cambio la expresión, ya su rostro esperaba a que yo le dijera algo, a la expectativa de escuchar una larga explicación como si yo la supiera, comencé a desesperarme pero no quería que el lo notara, pero tampoco quería que el viera en mi rostro una despreocupación total, hasta tal punto que el pudiera llegar a creer que ya nada me importaba, que el tema de conversación pase a ser un silencio infinito como suele ocurrir cuando estamos conversando con alguien y no nos gusta su opinión o su forma de ver las cosas. Un momento en blanco y confuso como en la peor de las borracheras, sensaciones indescriptibles de desespero.
(la siguiente parte, escucho criticas gracias)

domingo, 30 de agosto de 2009

sin asunto

Amigo, hermano, parcero
Los juegos de niños
El amor puro de un abrazo
Las locuras de adolescentes
Las vivencias de adultos
La inocencia que tratamos de conservar por muchos años
El viaje hacia lo desconocido e infinito
El compartir tantos momentos juntos
El descubrir un mundo nuevo
El dolor con el cual nos acostumbramos a vivir
La ausencia que se hace presente
Los remanentes de una historia...

jueves, 20 de agosto de 2009

Al despertar siempre se le ocurrían las mejores historias para escribir, ya sea porque se las soñó mientras dormía o entre insomnios las concluyo, cosas sumamente fascinantes para relatar y atrapar cualquier lector incauto, sediento de distracción elaborada. Pero el único problema es que no tenía con que escribir ni tampoco en donde escribir, además siempre concluía que el mundo no merecía tan magno escrito y que terminaría mal lográndose en una carpeta depositada en el baúl de los olvido y recuerdos, y que él no era un escritor para despertar a las 3 de la mañana encendiendo todas las luces de la casa para empezar a escribir sin descanso antes de que la historia se le escapara, y hacer expresiones de loco mientras que escribía mas y mas…
Un color extraño tenía esa casa, en la mañana de aquel día que fui a visitarla; Era un blanco obscuro, una imagen viva de una gran casa colonial que se desvanecía en un fondo obscuro. Sus ventanas eran en marco de madera un poco vieja por los años, lo digo porque tenía agujeros que mostraban las marcas que la polilla, comején o broma ya habían hecho al interior de la madera innumerables caminos que intercomunicaban colonias con otras, muy parecido como a lo que ocurre con los humanos destructores y formadores de impresionante caos ordenado y cronometrado. Y efectivamente cuando me acerque y toque los barandales con cierto retoque circular logre desprender fácilmente un pedazo. La mañana no estaba de ningún clima, no tenia el día cara de lunes o de martes o por lo menos de un domingo que es el que mas cara perceptible tiene (como si los días tuvieran cara) .
-Disculpe Raúl que solo tenga aguapanela para ofrecerle
-No se preocupe
Los cabellos de esa mujer eran blancos, profundamente blancos como las nubes que adornan lo más alto de una montaña en una tarde de invierno, sus ojos profundos y misteriosos como si guardara un profundo secreto que no la dejara vivir tranquila… o tal vez morir tranquila, su cuerpo encorvado por los años por la falta de agua en sus articulaciones, su color de piel mestiza y un vestido blanco. La mesa de la cocina donde nos encontrábamos ahora, tenía un mantel bordado con grandes manchas de indescifrables comidas, tenía también sobras de arroz que alguna vez fuero cocinados y servidos en un plato, al parecer hace mucho porque los granos ya estaban muy duros algunos ya estaban con manchas grises. La mesa estaba contra una pared y daba paso para tener tres sillas nada más, el material de la mesa era de madera pero no la hizo un ebanista, se ve que la hizo una persona que tenía una vaga idea de cómo hacer una mesa, y utilizo unas cuantas tablas de alguna cama, y unos cuartones de madera que seguro compro por muy bajo precio (sorbo de aguapanela). Miradas profundas en la vieja cocina.
- ¿A qué se debe su visita Raúl?
- No lo se
- ¿Qué necesitas?
- No lo se
-¿Qué busca usted en esta vieja casa?
-¡No lo se!
La mujer mostraba una calma esa mañana extraña, sus ojos azabaches, su pelo negro hermoso, y su raza mestiza, su cuerpo delgado y bien escultura, un traje verde esmeralda oscuro escotado...
(esto es solo un pequeña parte de una pequeña historia que estoy escribiendo, escucho las criticas destructivas, y no lo hice trabado ni mucho menos, solo consumo alcohol. gracias)

sábado, 18 de julio de 2009


remota ilusión perdida
imagen borrosa por los años
recuerdo inconcluso
memoria que falla
razones incoherentes
horas sentado si pensar en nada
cansancio que no termina
los días que pasan sin sentido
tardes repetidas en el cielo
ojos marchitos de tanto ver
esto es la vejes...

lunes, 13 de julio de 2009

Cuanto diera yo, porque mis males (los que ahora me acongojan) sean por culpa del amor

Cuanto daría por acabar de una vez por todas con esta inseguridad, enterrarle y que no moleste más

¿Cómo podría yo, cambiar mi vida? Hombre de solo unos cuantos cigarros, y unas palabras confusas

Cuanto daría por mejorar muchas vidas, que como la mía están un poco perdidas y absortas en un espejismo

Cuanto daría por darles vida a unas cuantas personas que se lo merecen…

Cuanto daría por ser más inteligente, menos alcohólico, y un poco menos soñador

Cuanto daría porque estés a mi lado

Cuanto daría por la sonrisa de un niño, y cuanto daría por dejar de ser un mendigo

viernes, 10 de julio de 2009

Reflexión

Es el descanso tan necesario en el ser humano, que en estos tiempos es casi un comentario jocoso decir que es necesario descansar, tanto es el punto que nos limitamos a decir que “descansare el día que muera”. Y me preocupa de sobremanera esto, ya que yo y los míos estamos viviendo las secuelas de no tener tiempo para esto. Tenemos trastornos del sueño, delirios, ataques de pánico, trastornos alterados de la conciencia, trastornos de personalidad bipolar, y la más importante de todas y más dolorosa para algunas personas sensibles como yo: “el suicidio”. Es esta ultima la que realmente me ha llevado a escribir (y creo que ya parezco una copia de ese triste escritor llamado Pablo Coehlo). No les quiero decir que no se suiciden, es una decisión propia que no comparto y que a las malas me toca sobrellevar, ya que toca uno de mis más grandes temores denominado soledad. Ya sé que estas palabras son egoístas de mi parte para algunos defensores del suicidio pero es una triste verdad que me toca sobrellevar todos los días y que con el tiempo se va haciendo cada vez más honda, profunda y por ende dolorosa.

Grandes pensadores se han suicidado empezando por Jesús de Nazareno, y en ese orden podría denominar a muchos y hacer una lista casi que interminable. También lo podía justificar de muchas maneras interminables como decir que es una especie de control biológico para terminar con una sobrepoblación tan grande y tan dañina como lo es el ser humano sobre esta tierra y muy posiblemente sobre el universo en unos cientos de años. También lo podría atacar con posturas humanistas y escandalizándome de lo poco humanista que puedo llegar a ser y que mis palabras podría justificar (y no lo quiero hacer) las masacres que suceden a cada rato en el mundo y en especial en mi querido país, también podría hablar de Émile Durkheim (y que me perdonen los sociólogos si lo estoy nombrando en vano) y que es una estupidez suicidarse cuando los más grandes pensadores se pasaron toda una vida haciendo y deshaciendo sus más grandes postulados para lograr sacar a los ojos de la humanidad su obras cumbres, ¿Qué sería de la física si Albert Einstein cuando tenía 20, 25, 35, etc. Hubiera tomado la decisión de suicidarse? Teniendo en cuenta que Einstein publico su teoría cuando tenía aproximadamente 30 años de edad y que la fue perfeccionando en lo que le quedaba de vida. Podría traer a muchos pensadores, científicos, etc. Que han aportado enormemente a la humanidad en sus diferentes ramas del saber cuando ya tenían unos buenos años a cuestas.

¿Cuándo dejamos de morir por un sueño combatiendo hasta el final, y tomamos la decisión de morir en la tranquilidad de nuestras casas? Un amigo que se suicido no hace más de tres mese me decía que el con una decisión como esas le quitaba la oportunidad a otra persona de quitarle la vida a él, que esa era su única decisión autónoma. Además me decía que a el no le preguntaron si quería venir a este mundo que simplemente le impusieron esa decisión y que por ende él no se sentía autónomo, creo que es una reflexión muy fatalista. Por mi parte si un día e de quitarme la vida será en un fuerte combate con la vida, defendiendo un alma en pena o tratando de cambiar el mundo en el cual me toco vivir, no quiero morir como un cobarde, perezoso. Porque el día que yo muera y alguien encuentre mi rostro inerte note en él un aire de mucha grandeza y sienta un gran respeto por mi cuerpo (que ya no será mío) y trate de resguardar mi memoria del olvido que viene con los años. Puede sonar muy soñador (si tengo 20 años de edad), pero eso es lo que me mantiene en pie y no me deja caer en este sistema individualista, también puede sonar muy mamerto* pero no me importa si así es. Me siento orgulloso de pensar diferente y de molestar a las mentes que no quieren pensar más que en la novela de la 7.

Y quiero traer de nuevo lo que en un principio nombre “el descanso” ya que es lo que me tiene repuesto, en estos días que no he pensado en nada más que leer los libros que tenía pendientes y hacer actividades con mi familia pendientes. Me he sentido mejor ya mi mente no se siente pesada y veo las cosas más claramente, todo está peor que antes pero lo veo con buenos ojos. Soy optimista, necesito ser optimista (y que me perdone Daniel Samper si daño su inteligencia) no rayar en lo irrealista, que sería un punto muy diferente a lo que pretendo expresar. También me mame del existencialismo aunque conservo muchas cosas de este, no quiero morir cobardemente. Hace un par de meses escribía yo en un cuaderno en el que suelo escribir de un café que suelo frecuentar que es necesario tener en nuestra amada y contradictoria constitución un artículo que estipule el derecho a dormir, que también tendría que ser un derecho fundamental, que se exprese clara y concretamente sin tantos rodeos como suele ocurrir con todos los artículos de la constitución, que al final se parece a la biblia un termina deduciendo cosas y sacándole el mejor provecho para darle una interpretación que le convenga a uno. Como me molestan las malas noticias y me molesta más que las personas que realmente puedan hacer algo no lo hacen y se dedican a llenar sus bolsillos de dinero. Me molesta que Platón tenga razón cuando dice que los amos de un pueblo es el reflejo de la cultura de este, que el pueblo tienen los amos que se merecen. Me molesta también que este escrito realmente sea leído y asimilado por personas que realmente no lo necesitan leer y los que lo necesiten leer y asimilar para reflexionar no saben ni siquiera utilizar el internet, el resto que si sabe solo van a entrar a facebook para chismosear la vida de las demás personas. Me molestan también los fanatismos religiosos, que limitan el pensamiento de las personas y hace un ejército de conformistas que aseguran que un estado sociopolítico igualitario es el imperio de la bestia (anticristo). Y odio el suicidio.

CON PAUSADOS VAIVENES

Con pausados vaivenes refrescando el estío,
la palmera engalana la silente llanura;
y en su lánguido ensueño, solitaria murmura
ante el sol moribundo sus congojas al río.

Encendida en el lampo que arrebola el vacío,
presintiendo las sombras, desfallece en la altura;
y sus flecos suspiran un rumor de ternura
cuando vienen las garzas por el cielo sombrío.

Naufragada en la niebla, sobre el turbio paisaje
la estremecen los besos de la brisa errabunda;
y al morir en sus frondas el lejano celaje,

se abandona al silencio de las noches más bellas,
y en el diáfano azogue de la linfa profunda
resplandece cargada de racimos de estrellas.

José Eustasio Rivera

ESTA NOCHE

Esta noche el paisaje soñador se niquela
con la blanda caricia de la lumbre lunar;
en el monte hay cocuyos, y mi balsa que riela
va borrando luceros sobre el agua estelar.

El fogón de la prora, con su alegre candela,
me enciende en oro trémulo como a un dios tutelar;
y unos indios desnudos, con curiosa cautela,
van corriendo en la playa para verme pasar.

Apoyado en el remo avizoro el vacío,
y la luna prolonga mi silueta en el río;
me contemplan los cielos, y del agua al rumor

alzo tristes cantares en la noche perpleja,

y a la voz del bambuco que en la sombra se aleja,
la montaña responde con un vago clamor.

José Eustasio Rivera

Coplas del Vino


Nervioso, pero sin duelo
a toda la concurrencia
por la mala voz suplico
perdón y condescendencia.

Con mi cara de ataúd
y mis mariposas viejas
yo también me hago presente
en esta solemne fiesta.


¿Hay algo, pregunto yo
más noble que una botella
de vino bien conversado
entre dos almas gemelas?


El vino tiene un poder
que admira y que desconcierta
transmuta la nieve en fuego
y al fuego lo vuelve piedra.


El vino es todo, es el mar
las botas de veinte leguas
la alfombra mágica, el sol
el loro de siete lenguas.


Algunos toman por sed
otros por olvidar deudas
y yo por ver lagartijas
y sapos en las estrellas.


El hombre que no se bebe
su copa sanguinolenta
no puede ser, creo yo
cristiano de buena cepa.


El vino puede tomarse
en lata, cristal o greda
pero es mejor en copihue
en fucsia o en azucena.


El pobre toma su trago
para compensar las deudas
que no se pueden pagar
con lágrimas ni con huelgas.


Si me dieran a elegir
entre diamantes y perlas
yo elegiría un racimo
de uvas blancas y negras.


El ciego con una copa
ve chispas y ve centellas
y el cojo de nacimiento
se pone a bailar la cueca.


El vino cuando se bebe
con inspiración sincera
sólo puede compararse
al beso de una doncella.


Por todo lo cual levanto
mi copa al sol de la noche
y bebo el vino sagrado
que hermana los corazones.

Nicanor Parra

A GLORIA

No intentes convencerme de torpeza
con los delirios de tu mente loca:
mi razón es al par luz y firmeza,
firmeza y luz como el cristal de roca.

Semejante al nocturno peregrino,
mi esperanza inmortal no mira el suelo;
no viendo más que sombra en el camino,
sólo contempla el esplendor del cielo.

Vanas son las imágenes que entraña
tu espíritu infantil, santuario oscuro.
Tu numen, como el oro en la montaña,
es virginal y, por lo mismo, impuro.

A través de este vórtice que crispa,
y ávido de brillar, vuelo o me arrastro,
oruga enamorada de una chispa
o águila seducida por un astro.

Inútil es que con tenaz murmullo
exageres el lance en que me enredo:
yo soy altivo, y el que alienta orgullo
lleva un broquel impenetrable al miedo.

Fiando en el instinto que me empuja,
desprecio los peligros que señalas.
"El ave canta aunque la rama cruja:
como que sabe lo que son sus alas."

Erguido bajo el golpe en la porfía,
me siento superior a la victoria.
Tengo fe en mí; la adversidad podría,
quitarme el triunfo, pero no la gloria.

¡Deja que me persigan los abyectos!
¡Quiero atraer la envidia aunque me abrume!
La flor en que se posan los insectos
es rica de matiz y de perfume.

El mal es el teatro en cuyo foro
la virtud, esa trágica, descuella;
es la sibila de palabra de oro,
la sombra que hace resaltar la estrella.

¡Alumbrar es arder! ¡Estro encendido
será el fuego voraz que me consuma!
La perla brota del molusco herido
y Venus nace de la amarga espuma.

Los claros timbres de que estoy ufano
han de salir de la calumnia ilesos.
Hay plumajes que cruzan el pantano
y no se manchan... ¡Mi plumaje es de esos!

¡Fuerza es que sufra mi pasión! La palma
crece en la orilla que el oleaje azota.
El mérito es el náufrago del alma:
¡vivo, se hunde; pero muerto, flota!

¡Depón el ceño y que tu voz me arrulle!
¡Consuela el corazón del que te ama!
¡Dios dijo al agua del torrente: bulle!;
¡y al río de la margen: embalsama!

Confórmate, mujer! Hemos venido
a este valle de lágrimas que abate,
tú, como la paloma, para el nido,
y yo, como el león, para el combate.

Salvador Díaz Mirón

LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos,
como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza,
como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!


César Vallejo

lunes, 6 de julio de 2009

FUTURO

Decid cuando yo muera... (¡y el día esté lejano!):
soberbio y desdeñoso, pródigo y turbulento,
en el vital deliquio por siempre insaciado,
era una llama al viento...

Vagó, sensual y triste, por islas de su América;
en un pinar de Honduras vigorizó el aliento;
la tierra mexicana le dio su rebeldía,
su libertad, su fuerza... Y era una llama al viento.

De simas no sondadas subía a las estrellas;
un gran dolor incógnito vibraba por su acento;
fue sabio en sus abismos -y humilde, humilde, humilde-
porque no es nada una llamita al viento...

Y supo cosas lúgubres, tan hondas y letales,
que nunca humana lira jamás esclareció,
y nadie ha comprendido su trágico lamento...

Era una llama al viento y el viento la apagó.

Porfirio Barba Jacob

RIMA XII

Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar, te quejas;
verdes los tienen las náyades,
verdes los tuvo Minerva,
y verdes son las pupilas
de las huríes del Profeta.

El verde es gala y ornato
del bosque en la primavera;
entre sus siete colores
brillante el Iris lo ostenta,
las esmeraldas son verdes;
verde el color del que espera,
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas.

Es tu mejilla temprana
rosa de escarcha cubierta,
en que el carmín de los pétalos
se ve al través de las perlas.

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean,
pues no lo creas.

Que parecen sus pupilas
húmedas, verdes e inquietas,
tempranas hojas de almendro
que al soplo del aire tiemblan.

Es tu boca de rubíes
purpúrea granada abierta
que en el estío convida
a apagar la sed con ella,

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean,
pues no lo creas.

Que parecen, si enojada
tus pupilas centellean,
las olas del mar que rompen
en las cantábricas peñas.

Es tu frente que corona,
crespo el oro en ancha trenza,
nevada cumbre en que el día
su postrera luz refleja.

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean:
pues no lo creas.

Que entre las rubias pestañas,
junto a las sienes semejan
broches de esmeralda y oro
que un blanco armiño sujetan.

*

Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar te quejas;
quizás, si negros o azules
se tornasen, lo sintieras.

Gustavo Adolfo Bécquer
no se que le paso a mi blog......

sábado, 20 de junio de 2009