sábado, 16 de mayo de 2026

Estamos.

Capitulo T Te vences en eterno abrazo del olvido. Te aferras tiernamente Te asomas por un hombro lánguido. Te asombras fácilmente Te atormentas al ver correr el tiempo. Te toma por descuido Te reconfortas en sus pechos lividos. Capitulo M Me vences con solo un recuerdo. Me desgarro brutalmente en ti. Me miro desde el infinito espejo. Me siento, miento a los ojos que estan ahí. Me río al ver la figura encorvada. Me pregunto si este es el fin. Me profundizo en albor de sentimos. Capitulo E Estamos estrechamente unidos. Estamos en el borde, mirando fijamente el suelo. Estamos desnudos, y somos uno. Estamos allí frente al espejo. Estamos en una fuerte dualidad sentimental. Estamos rotos al final, y cortando nuestra piel. Estamos tratando de no herir a nadie más.

lunes, 3 de marzo de 2025

Adiós amor

El problema no es tal vez, Que te marches y me dejes otra vez. No es que dejes sin destino mis besos a través de la videollamada. No es que mis miradas furtivas se queden sin dueña y sin amada. Es que está vez, por estar con el, perderás el hermoso brillar de tu mirar. Cómo siempre está vez, perderás la mágica libertad que inspiras al caminar. Está vez se perderá la fragancia dulce que desprenden tus labios cuando hablas. Por siempre y de una vez, te dejare de ver. Y lo que no me deja tranquilo está vez, es que no volverás a ser la misma como la que conozco está vez.

viernes, 8 de marzo de 2024

Ensayo de suspiros.

Manifiesto a mano alzada de lo que fue y lo que vendrá.


Sentado en el otoño impertinente de mis pensamientos, me detengo a reflexionar un segundo sobre la duración de los suspiros. ¿Son posibles de detener o son realmente auténticos cuando se emiten? Una explicación técnica los define como una falta de oxígeno por una respiración superficial, pero también como una respuesta a las emociones. Sin embargo, me pregunto cuántos suspiros se esconden detrás de una tos, un bostezo, un estornudo o unas manos que cubren un rostro. ¿Cambia la historia un suspiro? ¿Para bien o para mal? Tal vez es innecesario establecer solo dos posibles reacciones en el sin fin de emociones que pueden significar una acción en la interacción humana. Quizás ese suspiro profundo, amargo y del corazón podría haber cambiado la historia esa tarde de diciembre cuando, después de escuchar mil excusas difíciles de procesar, el enamorado vio cómo ella se marchaba y, mientras ella daba la espalda y caminaba, él por unos minutos se olvidó de respirar. Ese suspiro llegó en el momento menos oportuno, cuando ella ya estaba lejos de poder escuchar esa expresión tan sincera, honesta y primitiva.


Tal vez de todas las expresiones humanas espontáneas, el suspiro es la única cosa honesta y que solo puede significar una cosa en el contexto adecuado. No es como el bostezo, que puede ser simulado y generar una reacción en cadena para ser reproducido. Tampoco es como el hipo, que llega en el momento menos esperado. A veces buscamos los suspiros como quien necesita un sorbo de agua o el humo de un cigarro. El suspiro está presente en muchos momentos, hasta en el último, cuando rodeado de todo un equipo de salud das tu último suspiro antes de desprenderte de este plano existencial. Y como buen suspiro, es diciente, expresivo, agónico, como el alma que se queja y solo expulsa ese grito convertido en un vaho de poco calor y mucho aire. Nadie se dará cuenta de que ese suspiro no va acompañado del sabor a cardamomo que tenía aquel primer beso con Susana, la más linda de las hermanas Restrepo. Aunque todas eran hermosas y le robaban más de un suspiro a los hombres de la localidad. Pero esos suspiros son secretos, los que generan vergüenza, pena y nadie quiere reconocerlos. Esos suspiros se manifiestan ante un amor imposible, ante el deseo de querer tener y contemplar esa persona a nuestro lado.


Los suspiros no mienten y son la muestra fiel de que hiciste un arduo trabajo, que lograste culminar una meta, un pequeño logro. También se manifiestan cuando te salvas de algo engorroso o problemático o cuando el balón de fútbol pasa cerca del travesaño superior de la portería. Existe el suspiro de la victoria, cuando terminas de subir esa montaña en bicicleta y estás sobre esa pequeña meseta. Pero aquí es importante recalcar que no podemos dejarnos confundir por el némesis del suspiro, por el opuesto del suspiro, por la acción que a veces toma el papel del suspiro de manera impertinente. Esta acción la llamaremos "contener la respiración por unos segundos". Esta acción es la culpable de muchos malos entendidos, de reprimir emociones. Su principio es matar ahogadas las emociones, de no dejarlas manifestarse, de contenerlas en la garganta sin dejarlas salir y proporcionarles una muerte instantánea. Contrario a los suspiros que dejan salir esas emociones libremente de manera mesurada y elega.

Contener la respiración nos corta la capacidad de pensar con suficiente claridad, y siempre después de de contener la respiración, nos llega los más claros pensamientos, pero muchas veces puede llegar a ser muy tarde, porque la persona sobre la cual queríamos arrojar todo eso que queríamos decir ya no está al frente, y nos sentimos eternamente ahogados por contener la respiración por unos instantes. A veces eso puede llegar a tal punto de enfermarnos. 


Existe la oscuridad, la furia mesurada que, después de ser escuchada, puede poner fin a las más intrincadas discusiones o increpar los sentimientos entre dos contrarios y sumir los pleitos o discusiones en algo realmente interminable. A estos la humanidad los ha conocido como los resoplidos. Algunas veces los hemos confundido con los suspiros, pero hay que prestar mucha atención en la finalidad del mismo. Mientras que uno llena ese poco de aire que hacía falta en esa parte del alma para darle rienda suelta a todo tipo de sentimientos, el resoplido es el resultado de contener esos sentimientos de rabia e impotencia e informar al contrario que está dispuesto a seguir y que ha llegado al límite de lo permitido, para darle paso a lo que no puede ser permitido. Según el contrario el resoplido puede ponerle fin a una discusión, o sumirla más en algo interminable e imposible de acabar a menos que termine con la vida misma. 


Y depronto cuando menos se lo espera, el suspiro llega después de esa conversación, de esa llamada telefónica en una tarde de verano, cuando vemos como el viento mueve las ramas de los árboles a veces violentamente, a veces con un suave bailar. Y esa persona cuelga después de decirnos de forma desinteresada, honesta y sincera cuánto nos ama; con ese tono de voz que solo las palabras honestas pueden dar. Esas palabras que pueden llegar a convenser a cualquier persona, de el amor tan puro que se puede llegar a tener. A pesar de tener una sonrisa dibujada durante toda la llamada, y una respiración regular y bien profunda, al finalizar la llamada, cuando la persona causante no está viendo o escuchando (puede ser una video llamada), llega ese suspiro. Cómo respuesta a ese profundo amor, como si el alma necesitará respirar un poco para no ahogarse en ese mar de amor. 


Despues de muchos años trabajando para darlo todo por su pareja, llega a casa solo, las luces apagadas busca a tientas su cama mientras que se despoja de su ropa y la va dejando por el camino. Ese trayecto corto y la vez tan largo, con cada paso sus pies pesan más; y mientras camina es inevitable pensar en las horas sentado al lado de esa cama hospitalaria mientras que veía como se esfumaba la vida de su pareja, como con cada suspiro lento y pausado su alma se desprendía de su cuerpo. En ese camino a la cama, ya sin ropa al verse frente al espejo llega de nuevo ese suspiro que canaliza tantos sentimientos, ese suspiro que enmarca todo lo que ocurre en ese momento. Y ese mismo suspiro le da fuerzas para desplomarse sobre la cama y tratar de dormir profundamente mientras que en sueños se vuelven a encontrar, y en los momentos de insomnios duele el alma mientras que ve vacío su lugar en la cama. Pero el suspiro llega al final del llanto, como diciendo "tranquilo todo va a estar bien, pronto han de verse" y por un segundo ese dolor opresivo en el pecho mejora notablemente aunque sea por un instante. Y todo gracias a ese suspiro.  (¿Les gustó? ¿Sigo escribiendo?) 

Niebla

Camino, senda oscura que se dibuja. 

De pasos y sentidos, de sueños y misterios. 

Al fondo solo está esa tenue luz de vela. 

Camino, senda oscura que se dibuja. 

Los lamentos de los moribundos. 

El llanto de los que no pueden hablar. 

Camino, senda oscura que se dibuja.

De voces opacadas por el vacío. 

Camino, senda oscura que se dibuja. 

El calor que no mejora sobre la piel. 

Camino senda oscura que se dibuja. 

Sensación que falta el aire, cansancio. 

martes, 13 de enero de 2015

Despertar

Hoy amanecí con el muchacho que era en la cabeza.
Viendo la calle donde jugué de niño, la de fiesta. 
Con Silvio en la cabeza, con mi guitarra puesta.
Miles de voces se conjugaron en mi cabeza.
Hoy amanecí con el verano que solo me da el trópico.
Viendo el verde de la pradera, con tintes selváticos.
Con la poca capacidad que tengo de imaginar,
logre divisar mi vida de otra forma, diferente.
Y creo que no sería tan amada por mí,
Si me encontrara en otro lugar diferente.
Hoy amanecí con mi traje de locura, y mi amor encendido.
Desperté con la energía de la tierra en mis manos.
Con los miles de niños que constituyen mi alma, jugando.
Desperté a un nuevo día, amando la vida.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Y es así como la luna, Que no es ajena, que es amiga pasajera. Es así como el viento, Que es hermano, que me lleva en su regazo. Así como nube naranja, Que adorna el ocaso, se esconde bajo el brazo Como mariposa de color, Que me lleva en sus alas, Que se posa en la ventana. Como el amor que sentía, Que despreciaste cual salmodia, que mataste cualquier día.

miércoles, 20 de agosto de 2014

I
Te espero, en el profundo silencio de la despedida,
en las negras intensiones, las pérdidas.
En el profundo verde de los andes,
en el camino errante del cantante.
Aunque mi alma está enferma,
y mis pasos cada vez son menos firmes.
Mi alma que arde en llamas,
es el hombre en el camino,
es el niño mendigo.
Son las manos atadas, en la empalizada.
II
Cuando regreses,
Yo también espero regresar, al mismo tiempo.
Tal vez quiero acompañarte en el camino.
Me quiero perder en un rincón tuyo.
Abrazarte a manos llenas,
sentir tu alma sobre la mía,
Tus manos frías, entrelazando las mías.
Espero no vagar más, Espero que estés a mi lado.
Espero que nada de esto hubiese cambiado.

martes, 12 de agosto de 2014

A la sombra de la luz de luna, tu figura decadente se dibuja. asi es cada vez que veo tus ojos, de martirios secos, y sueños rojos. La noche sera de los amantes furtivos, de secretos, dolores y mis amigos. Te amare en silencio, los amare en silencio. Sere el perro, seras la gata. Nuestras almas, seran como la minima melodia, que entonan los grillos al sentir que muere el día.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Entonces ahí es donde uno se da cuenta que las cosas no van a cambiar... que todo va a continuar igual; Para Martirio de unos y bendición de otros. Solo queda la tarde que muere, la eterna noche. Quedan nuestros cuerpos desnudos envueltos en tierra, abrazado a la raíces. Y al final, la efímera mañana que trae un nuevo aire.

martes, 13 de agosto de 2013

Somos los poetas condenados,
no somos los que nos vanagloriamos con triunfos pasajeros.
Somos los que morimos en el silencio,
con el cálido abrazo de lo anónimo.
Tal vez escribimos, o solamente oramos.
Somos los poetas condenados, arrullo de Yum Cimil.
Somos los que andamos en soledad,
mostrando realidades,
resaltando las verdades.
Sentimos el mundo de una manera diferente;
y si así lo queremos,
adornamos hasta los mas feos sentimientos.
Somos los poetas condenados,
los que con versos,
no dejamos derrumbar lo que amamos.

lunes, 12 de agosto de 2013

Tal vez, o en algún momento; el canto del hermoso Cuculi no se escuche. Tal vez sea él, que se tome la molestia de no escuchar. De momento la sangre, la sangre, la sangre, no corra más. Y mis manos, nuestras manos, menos movimientos tendran. Pobre Cuculi que reposa en esta noche fria, en la peligrosa rama del guamo. La mañana de neblina y la noche de soledad. Luces a lo lejos, en la montaña... me ayudan a dimensionar donde estan ellas. Hermosa y pequeña porción de la magica cordillera de los Andes. Imponente y hermosa, sencilla e indomable. Ahi estas pequeño Cuculi, adornando su cabeza.
Tal vez, o en algún momento; el canto del hermoso Cuculi no se escuche. Tal vez sea él, que se tome la molestia de no escuchar. De momento la sangre, la sangre, la sangre, no corra más. Y mis manos, nuestras manos, menos movimientos tendran. Pobre Cuculi que reposa en esta noche fria, en la peligrosa rama del guamo. La mañana de neblina y la noche de soledad. Luces a lo lejos, en la montaña... me ayudan a dimensionar donde estan ellas. Hermosa y pequeña porción de la magica cordillera de los Andes. Imponente y hermosa, sencilla e indomable. Ahi estas pequeño Cuculi, adornando su cabeza.

martes, 16 de abril de 2013

A veces, cuando la noche cae y la luna se levanta, tu silueta se dibuja en mis pupilas, en tonos grises y oscuros. Mi cuerpo, del cansancio del día, no puede más. Los restos de mi razón reposan por toda la habitación. Los cantos de los grillos, hacen una sinfónica melodía. La noche, sigue siendo noche, como otras noches. Cierro los ojos, divago entre imágenes y versos. Tu pierna rodea mi abdomen, la acaricio. Los versos e imágenes se escapan. Esporas que desprenden las personas, entran e inunda toda la habitación. La pequeña ciudad duerme, yo duermo, juntos dormimos.

sábado, 2 de febrero de 2013

No yo.

No soy yo, pues la muerte estaba de pie a mi lado. Tal vez fue tu sonrisa que encierra la magia del universo. O la lluvia de septiembre que ceñía la ropa a tu cuerpo. Alzándose en perfectas montañas azul oscuro, Tu cuerpo desbordaba su majestuosa belleza. Ya no era yo, pues la muerte me abrazaba por el cuello. Tal vez fueron tus ojos, blancos y café oscuro. O el cabello que se dividía en riachuelos por tus hombros. Tu piel blanca, tus labios rosados. No eras tú, ni era yo; ya la muerte me arrastraba del brazo. Era la mano que te encontró. El brazo que cubrió tus hombros. Y esos labios ajenos que osaron tocar los tuyos.

miércoles, 13 de junio de 2012

Cálida agua estancada, Moja las plantas de mi alma. Pequeño y diminuto ser, Mirando el atardecer. Ecos del bosque retumban. En lo que yo suelo llamar la penumbra. Soy centinela en el árbol, golondrina que canta en la lluvia. Danzón de formas, en el agua pantanosa. Viento que rebosa la llanura. Aroma que se agita, Hermana, amiga de la suave brisa. Ecos del bosque retumban, En lo que yo suelo llamar penumbra. Lluvia de mayo hace todo más claro. Caminos diminutos, Demarcan lo lejos que esta la casa. Hombre y mujer se limitan, A destruir esto que llamo vida. Duerme tranquilo y sin pena, Que ahora te encuentras, en el vientre de la madre tierra.

viernes, 2 de marzo de 2012

Y es en ese momento cuando el sonido del chelo hace su aparición.
Y me doy cuenta que he perdido mi vida… que estoy en peligro de extinción,
Consumiéndose lentamente la imagen que era en un torbellino de desesperación.
Un lánguido grito se dibuja en las más profundas penumbras,
Sobre las ruinas más superfluas, en las ultimas hondas de sonido.
Se muestra en líneas de colores los bordes de las hondas imperfectas.
Calmadas, trágicas, pobres e inservibles son las miradas al horizonte.
¿Qué paso con mi vida? ¿Dónde carajos la deje?
Si ayer me veía riendo… ayer me veía existiendo.
Es aquí donde la muerte brilla por su ausencia… es aquí donde me declaro en ausencia.
Mientras sudo entre mis sabanas por un constante fiebre,
Un fiebre que siempre me ha acompañado, y me acompañara.
Piérdase mi imaginación y cúmplase a los 2 días del mes de marzo.
Y que mi cuerpo repose en el cadalso mientras preparan el acto.

viernes, 30 de diciembre de 2011

En la ausencia de Diana

Cuando la noche se hace cómplice con tu ausencia.
Mi alma vagabunda, te busca en los recuerdos que abundan.
Mi corazón enclaustrado en estas cuatro paredes, se siente abrumado.
Mis pupilas se dilatan, para enseñarme la escalinata.
La escalinata que me rescata, de este enorme vacío.
La escalinata que está hecha en una hermosa esmeralda.
Tu ausencia que corrompe mis sentidos, que los nubla y que causa pesadumbre.
Y es el color miel, a la luz del sol que da tus ojos,
Lo que mis manos temblorosas buscan en la penumbra.
Ausencia de tu cuerpo junto al mío dándonos abrigo.
El naufragio en el mar de retazos, de nuestra cama;
nos llevó hasta dos orillas ya muy lejanas.
Pero en esta balsa artesanal, hecha de palabras;
Emprenderé mi viaje, hasta encontrarte.
El viento será testigo, del cantar del trigo.
El trigo replicará lo que yo, en esta noche escribo.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

algún compilado de poemas

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Ya desde hace mucho tiempo que no recuerdo.
Ya no recuerdo cuál es ese viejo estribillo que hacia danzar a mi corazón.
Ya no recuerdo cuando fue la última vez que hice algo con pasión.
Y no estoy seguro si en mi mundo ha existido algo que no sea oscuro.
Ya desde hace mucho tiempo que no me recuerdo.
¿Cuándo fue que cambio tanto mi camino? ¿Cuándo me perdí?
¿Qué día fue aquel en el cual el guayacán dejo caer la última flor?
El Barranquero voló lejos de su nido.
No recuerdo el ultima día que vi un barranquero .
Y así termina otra día, o así comienza un día.

martes, 9 de agosto de 2011

La maldita e incesante ilusión.
No quiero hablar de mi corazón.
Esta noche sin sabor, reposo en el balcón.
La taciturna mirada al espacio exterior.
Estallan miles de palabras en mi interior.
¿Que serán de ellas?
¡O palabras maltrechas!
Esta noche de verano, reposo en vano.
El viento hermano desesperado, trata de darme la mano.
En ráfagas incesantes que no duelen, golpea mi rostro.
Mi mente embelesada en palabras.
Se desliza suavemente en las más dulces palabras entonadas.
¿Qué serán de ellas?
¡O palabras maltrechas!
Escapo de los versos, para regresar de nuevo.
La maldita e incesante ilusión.
Emesis de palabras melancólicas.
Estrella azul que me ayudas a escapar.
Deja que cuando muera repose a tu lado.
No es necesario que yo tenga tu luz.
Déjame impávido y tranquilo a tu lado.
Para de una vez por toda dejar de ser humano.