miércoles, 20 de agosto de 2014

I
Te espero, en el profundo silencio de la despedida,
en las negras intensiones, las pérdidas.
En el profundo verde de los andes,
en el camino errante del cantante.
Aunque mi alma está enferma,
y mis pasos cada vez son menos firmes.
Mi alma que arde en llamas,
es el hombre en el camino,
es el niño mendigo.
Son las manos atadas, en la empalizada.
II
Cuando regreses,
Yo también espero regresar, al mismo tiempo.
Tal vez quiero acompañarte en el camino.
Me quiero perder en un rincón tuyo.
Abrazarte a manos llenas,
sentir tu alma sobre la mía,
Tus manos frías, entrelazando las mías.
Espero no vagar más, Espero que estés a mi lado.
Espero que nada de esto hubiese cambiado.

martes, 12 de agosto de 2014

A la sombra de la luz de luna, tu figura decadente se dibuja. asi es cada vez que veo tus ojos, de martirios secos, y sueños rojos. La noche sera de los amantes furtivos, de secretos, dolores y mis amigos. Te amare en silencio, los amare en silencio. Sere el perro, seras la gata. Nuestras almas, seran como la minima melodia, que entonan los grillos al sentir que muere el día.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Entonces ahí es donde uno se da cuenta que las cosas no van a cambiar... que todo va a continuar igual; Para Martirio de unos y bendición de otros. Solo queda la tarde que muere, la eterna noche. Quedan nuestros cuerpos desnudos envueltos en tierra, abrazado a la raíces. Y al final, la efímera mañana que trae un nuevo aire.

martes, 13 de agosto de 2013

Somos los poetas condenados,
no somos los que nos vanagloriamos con triunfos pasajeros.
Somos los que morimos en el silencio,
con el cálido abrazo de lo anónimo.
Tal vez escribimos, o solamente oramos.
Somos los poetas condenados, arrullo de Yum Cimil.
Somos los que andamos en soledad,
mostrando realidades,
resaltando las verdades.
Sentimos el mundo de una manera diferente;
y si así lo queremos,
adornamos hasta los mas feos sentimientos.
Somos los poetas condenados,
los que con versos,
no dejamos derrumbar lo que amamos.

lunes, 12 de agosto de 2013

Tal vez, o en algún momento; el canto del hermoso Cuculi no se escuche. Tal vez sea él, que se tome la molestia de no escuchar. De momento la sangre, la sangre, la sangre, no corra más. Y mis manos, nuestras manos, menos movimientos tendran. Pobre Cuculi que reposa en esta noche fria, en la peligrosa rama del guamo. La mañana de neblina y la noche de soledad. Luces a lo lejos, en la montaña... me ayudan a dimensionar donde estan ellas. Hermosa y pequeña porción de la magica cordillera de los Andes. Imponente y hermosa, sencilla e indomable. Ahi estas pequeño Cuculi, adornando su cabeza.
Tal vez, o en algún momento; el canto del hermoso Cuculi no se escuche. Tal vez sea él, que se tome la molestia de no escuchar. De momento la sangre, la sangre, la sangre, no corra más. Y mis manos, nuestras manos, menos movimientos tendran. Pobre Cuculi que reposa en esta noche fria, en la peligrosa rama del guamo. La mañana de neblina y la noche de soledad. Luces a lo lejos, en la montaña... me ayudan a dimensionar donde estan ellas. Hermosa y pequeña porción de la magica cordillera de los Andes. Imponente y hermosa, sencilla e indomable. Ahi estas pequeño Cuculi, adornando su cabeza.