lunes, 12 de agosto de 2013

Tal vez, o en algún momento; el canto del hermoso Cuculi no se escuche. Tal vez sea él, que se tome la molestia de no escuchar. De momento la sangre, la sangre, la sangre, no corra más. Y mis manos, nuestras manos, menos movimientos tendran. Pobre Cuculi que reposa en esta noche fria, en la peligrosa rama del guamo. La mañana de neblina y la noche de soledad. Luces a lo lejos, en la montaña... me ayudan a dimensionar donde estan ellas. Hermosa y pequeña porción de la magica cordillera de los Andes. Imponente y hermosa, sencilla e indomable. Ahi estas pequeño Cuculi, adornando su cabeza.
Tal vez, o en algún momento; el canto del hermoso Cuculi no se escuche. Tal vez sea él, que se tome la molestia de no escuchar. De momento la sangre, la sangre, la sangre, no corra más. Y mis manos, nuestras manos, menos movimientos tendran. Pobre Cuculi que reposa en esta noche fria, en la peligrosa rama del guamo. La mañana de neblina y la noche de soledad. Luces a lo lejos, en la montaña... me ayudan a dimensionar donde estan ellas. Hermosa y pequeña porción de la magica cordillera de los Andes. Imponente y hermosa, sencilla e indomable. Ahi estas pequeño Cuculi, adornando su cabeza.

martes, 16 de abril de 2013

A veces, cuando la noche cae y la luna se levanta, tu silueta se dibuja en mis pupilas, en tonos grises y oscuros. Mi cuerpo, del cansancio del día, no puede más. Los restos de mi razón reposan por toda la habitación. Los cantos de los grillos, hacen una sinfónica melodía. La noche, sigue siendo noche, como otras noches. Cierro los ojos, divago entre imágenes y versos. Tu pierna rodea mi abdomen, la acaricio. Los versos e imágenes se escapan. Esporas que desprenden las personas, entran e inunda toda la habitación. La pequeña ciudad duerme, yo duermo, juntos dormimos.

sábado, 2 de febrero de 2013

No yo.

No soy yo, pues la muerte estaba de pie a mi lado. Tal vez fue tu sonrisa que encierra la magia del universo. O la lluvia de septiembre que ceñía la ropa a tu cuerpo. Alzándose en perfectas montañas azul oscuro, Tu cuerpo desbordaba su majestuosa belleza. Ya no era yo, pues la muerte me abrazaba por el cuello. Tal vez fueron tus ojos, blancos y café oscuro. O el cabello que se dividía en riachuelos por tus hombros. Tu piel blanca, tus labios rosados. No eras tú, ni era yo; ya la muerte me arrastraba del brazo. Era la mano que te encontró. El brazo que cubrió tus hombros. Y esos labios ajenos que osaron tocar los tuyos.

miércoles, 13 de junio de 2012

Cálida agua estancada, Moja las plantas de mi alma. Pequeño y diminuto ser, Mirando el atardecer. Ecos del bosque retumban. En lo que yo suelo llamar la penumbra. Soy centinela en el árbol, golondrina que canta en la lluvia. Danzón de formas, en el agua pantanosa. Viento que rebosa la llanura. Aroma que se agita, Hermana, amiga de la suave brisa. Ecos del bosque retumban, En lo que yo suelo llamar penumbra. Lluvia de mayo hace todo más claro. Caminos diminutos, Demarcan lo lejos que esta la casa. Hombre y mujer se limitan, A destruir esto que llamo vida. Duerme tranquilo y sin pena, Que ahora te encuentras, en el vientre de la madre tierra.

viernes, 2 de marzo de 2012

Y es en ese momento cuando el sonido del chelo hace su aparición.
Y me doy cuenta que he perdido mi vida… que estoy en peligro de extinción,
Consumiéndose lentamente la imagen que era en un torbellino de desesperación.
Un lánguido grito se dibuja en las más profundas penumbras,
Sobre las ruinas más superfluas, en las ultimas hondas de sonido.
Se muestra en líneas de colores los bordes de las hondas imperfectas.
Calmadas, trágicas, pobres e inservibles son las miradas al horizonte.
¿Qué paso con mi vida? ¿Dónde carajos la deje?
Si ayer me veía riendo… ayer me veía existiendo.
Es aquí donde la muerte brilla por su ausencia… es aquí donde me declaro en ausencia.
Mientras sudo entre mis sabanas por un constante fiebre,
Un fiebre que siempre me ha acompañado, y me acompañara.
Piérdase mi imaginación y cúmplase a los 2 días del mes de marzo.
Y que mi cuerpo repose en el cadalso mientras preparan el acto.