Cuando la noche se hace cómplice con tu ausencia.
Mi alma vagabunda, te busca en los recuerdos que abundan.
Mi corazón enclaustrado en estas cuatro paredes, se siente abrumado.
Mis pupilas se dilatan, para enseñarme la escalinata.
La escalinata que me rescata, de este enorme vacío.
La escalinata que está hecha en una hermosa esmeralda.
Tu ausencia que corrompe mis sentidos, que los nubla y que causa pesadumbre.
Y es el color miel, a la luz del sol que da tus ojos,
Lo que mis manos temblorosas buscan en la penumbra.
Ausencia de tu cuerpo junto al mío dándonos abrigo.
El naufragio en el mar de retazos, de nuestra cama;
nos llevó hasta dos orillas ya muy lejanas.
Pero en esta balsa artesanal, hecha de palabras;
Emprenderé mi viaje, hasta encontrarte.
El viento será testigo, del cantar del trigo.
El trigo replicará lo que yo, en esta noche escribo.
viernes, 30 de diciembre de 2011
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Ya desde hace mucho tiempo que no recuerdo.
Ya no recuerdo cuál es ese viejo estribillo que hacia danzar a mi corazón.
Ya no recuerdo cuando fue la última vez que hice algo con pasión.
Y no estoy seguro si en mi mundo ha existido algo que no sea oscuro.
Ya desde hace mucho tiempo que no me recuerdo.
¿Cuándo fue que cambio tanto mi camino? ¿Cuándo me perdí?
¿Qué día fue aquel en el cual el guayacán dejo caer la última flor?
El Barranquero voló lejos de su nido.
No recuerdo el ultima día que vi un barranquero .
Y así termina otra día, o así comienza un día.
Ya no recuerdo cuál es ese viejo estribillo que hacia danzar a mi corazón.
Ya no recuerdo cuando fue la última vez que hice algo con pasión.
Y no estoy seguro si en mi mundo ha existido algo que no sea oscuro.
Ya desde hace mucho tiempo que no me recuerdo.
¿Cuándo fue que cambio tanto mi camino? ¿Cuándo me perdí?
¿Qué día fue aquel en el cual el guayacán dejo caer la última flor?
El Barranquero voló lejos de su nido.
No recuerdo el ultima día que vi un barranquero .
Y así termina otra día, o así comienza un día.
martes, 9 de agosto de 2011
La maldita e incesante ilusión.
No quiero hablar de mi corazón.
Esta noche sin sabor, reposo en el balcón.
La taciturna mirada al espacio exterior.
Estallan miles de palabras en mi interior.
¿Que serán de ellas?
¡O palabras maltrechas!
Esta noche de verano, reposo en vano.
El viento hermano desesperado, trata de darme la mano.
En ráfagas incesantes que no duelen, golpea mi rostro.
Mi mente embelesada en palabras.
Se desliza suavemente en las más dulces palabras entonadas.
¿Qué serán de ellas?
¡O palabras maltrechas!
Escapo de los versos, para regresar de nuevo.
La maldita e incesante ilusión.
Emesis de palabras melancólicas.
Estrella azul que me ayudas a escapar.
Deja que cuando muera repose a tu lado.
No es necesario que yo tenga tu luz.
Déjame impávido y tranquilo a tu lado.
Para de una vez por toda dejar de ser humano.
No quiero hablar de mi corazón.
Esta noche sin sabor, reposo en el balcón.
La taciturna mirada al espacio exterior.
Estallan miles de palabras en mi interior.
¿Que serán de ellas?
¡O palabras maltrechas!
Esta noche de verano, reposo en vano.
El viento hermano desesperado, trata de darme la mano.
En ráfagas incesantes que no duelen, golpea mi rostro.
Mi mente embelesada en palabras.
Se desliza suavemente en las más dulces palabras entonadas.
¿Qué serán de ellas?
¡O palabras maltrechas!
Escapo de los versos, para regresar de nuevo.
La maldita e incesante ilusión.
Emesis de palabras melancólicas.
Estrella azul que me ayudas a escapar.
Deja que cuando muera repose a tu lado.
No es necesario que yo tenga tu luz.
Déjame impávido y tranquilo a tu lado.
Para de una vez por toda dejar de ser humano.
sábado, 9 de julio de 2011
De las entrañas profundo del grito del rio.
Se tornan más claros los canticos de los peces.
Adornan con sus luces los cucullos,
Lo que yo considero un mar de arrullos.
Un trago de aguardiente más para espantar el frio,
Hace más claro también las sinfónicas piezas del rio.
Mis dedos entumecidos por el dolor de mi alma,
Siento las agudas tonadas de aquel que ama.
Un trago más para opacar las voces que gritan en el silencio,
Demuestran como mi cuerpo no puede más de cansancio.
Un suspiro de mi alma melancólica,
Acompañada de un halito alcohólico.
Me ayuda a prender un cigarro para acompañar esta noche.
La vida, la vida, la vida.
Es un manojo de cosas hermosas,
Acompañada de muchas cosas dolorosas.
Se tornan más claros los canticos de los peces.
Adornan con sus luces los cucullos,
Lo que yo considero un mar de arrullos.
Un trago de aguardiente más para espantar el frio,
Hace más claro también las sinfónicas piezas del rio.
Mis dedos entumecidos por el dolor de mi alma,
Siento las agudas tonadas de aquel que ama.
Un trago más para opacar las voces que gritan en el silencio,
Demuestran como mi cuerpo no puede más de cansancio.
Un suspiro de mi alma melancólica,
Acompañada de un halito alcohólico.
Me ayuda a prender un cigarro para acompañar esta noche.
La vida, la vida, la vida.
Es un manojo de cosas hermosas,
Acompañada de muchas cosas dolorosas.
martes, 24 de mayo de 2011
Salgo a viajar por corrientes de vientos descontroladas.
Como hoja de papel depositada en la calle,
la cual la madre lluvia olvido borrar de la sagrada tierra.
y en una espiral danzante del hermano viento,
alzo el vuelo cada vez mas alto.
¡Loca hoja de papel! Decían las hojas de bien.
Como pretendes volar, tu siendo una hoja tan gruesa por los aires.
Ese día sus pliegues jugaron con cada pequeña espiral de viento.
El sol acaricio su vientre de clasificados.
Recordaba cada palabra de las buenas hojas, y más se reconfortaba.
Salgo a volar como hoja de papel al viento.
Como hoja de papel que no podía volar.
Me desprendo de esta banca y simplemente salgo a volar.
Como hoja de papel depositada en la calle,
la cual la madre lluvia olvido borrar de la sagrada tierra.
y en una espiral danzante del hermano viento,
alzo el vuelo cada vez mas alto.
¡Loca hoja de papel! Decían las hojas de bien.
Como pretendes volar, tu siendo una hoja tan gruesa por los aires.
Ese día sus pliegues jugaron con cada pequeña espiral de viento.
El sol acaricio su vientre de clasificados.
Recordaba cada palabra de las buenas hojas, y más se reconfortaba.
Salgo a volar como hoja de papel al viento.
Como hoja de papel que no podía volar.
Me desprendo de esta banca y simplemente salgo a volar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)