martes, 16 de abril de 2013
A veces, cuando la noche cae y la luna se levanta,
tu silueta se dibuja en mis pupilas, en tonos grises y oscuros.
Mi cuerpo, del cansancio del día, no puede más.
Los restos de mi razón reposan por toda la habitación.
Los cantos de los grillos, hacen una sinfónica melodía.
La noche, sigue siendo noche, como otras noches.
Cierro los ojos, divago entre imágenes y versos.
Tu pierna rodea mi abdomen, la acaricio.
Los versos e imágenes se escapan.
Esporas que desprenden las personas,
entran e inunda toda la habitación.
La pequeña ciudad duerme, yo duermo, juntos dormimos.
sábado, 2 de febrero de 2013
No yo.
No soy yo, pues la muerte estaba de pie a mi lado.
Tal vez fue tu sonrisa que encierra la magia del universo.
O la lluvia de septiembre que ceñía la ropa a tu cuerpo.
Alzándose en perfectas montañas azul oscuro,
Tu cuerpo desbordaba su majestuosa belleza.
Ya no era yo, pues la muerte me abrazaba por el cuello.
Tal vez fueron tus ojos, blancos y café oscuro.
O el cabello que se dividía en riachuelos por tus hombros.
Tu piel blanca, tus labios rosados.
No eras tú, ni era yo; ya la muerte me arrastraba del brazo.
Era la mano que te encontró.
El brazo que cubrió tus hombros.
Y esos labios ajenos que osaron tocar los tuyos.
miércoles, 13 de junio de 2012
Cálida agua estancada,
Moja las plantas de mi alma.
Pequeño y diminuto ser,
Mirando el atardecer.
Ecos del bosque retumban.
En lo que yo suelo llamar la penumbra.
Soy centinela en el árbol,
golondrina que canta en la lluvia.
Danzón de formas,
en el agua pantanosa.
Viento que rebosa la llanura.
Aroma que se agita,
Hermana, amiga de la suave brisa.
Ecos del bosque retumban,
En lo que yo suelo llamar penumbra.
Lluvia de mayo hace todo más claro.
Caminos diminutos,
Demarcan lo lejos que esta la casa.
Hombre y mujer se limitan,
A destruir esto que llamo vida.
Duerme tranquilo y sin pena,
Que ahora te encuentras,
en el vientre de la madre tierra.
viernes, 2 de marzo de 2012
Y es en ese momento cuando el sonido del chelo hace su aparición.
Y me doy cuenta que he perdido mi vida… que estoy en peligro de extinción,
Consumiéndose lentamente la imagen que era en un torbellino de desesperación.
Un lánguido grito se dibuja en las más profundas penumbras,
Sobre las ruinas más superfluas, en las ultimas hondas de sonido.
Se muestra en líneas de colores los bordes de las hondas imperfectas.
Calmadas, trágicas, pobres e inservibles son las miradas al horizonte.
¿Qué paso con mi vida? ¿Dónde carajos la deje?
Si ayer me veía riendo… ayer me veía existiendo.
Es aquí donde la muerte brilla por su ausencia… es aquí donde me declaro en ausencia.
Mientras sudo entre mis sabanas por un constante fiebre,
Un fiebre que siempre me ha acompañado, y me acompañara.
Piérdase mi imaginación y cúmplase a los 2 días del mes de marzo.
Y que mi cuerpo repose en el cadalso mientras preparan el acto.
Y me doy cuenta que he perdido mi vida… que estoy en peligro de extinción,
Consumiéndose lentamente la imagen que era en un torbellino de desesperación.
Un lánguido grito se dibuja en las más profundas penumbras,
Sobre las ruinas más superfluas, en las ultimas hondas de sonido.
Se muestra en líneas de colores los bordes de las hondas imperfectas.
Calmadas, trágicas, pobres e inservibles son las miradas al horizonte.
¿Qué paso con mi vida? ¿Dónde carajos la deje?
Si ayer me veía riendo… ayer me veía existiendo.
Es aquí donde la muerte brilla por su ausencia… es aquí donde me declaro en ausencia.
Mientras sudo entre mis sabanas por un constante fiebre,
Un fiebre que siempre me ha acompañado, y me acompañara.
Piérdase mi imaginación y cúmplase a los 2 días del mes de marzo.
Y que mi cuerpo repose en el cadalso mientras preparan el acto.
viernes, 30 de diciembre de 2011
En la ausencia de Diana
Cuando la noche se hace cómplice con tu ausencia.
Mi alma vagabunda, te busca en los recuerdos que abundan.
Mi corazón enclaustrado en estas cuatro paredes, se siente abrumado.
Mis pupilas se dilatan, para enseñarme la escalinata.
La escalinata que me rescata, de este enorme vacío.
La escalinata que está hecha en una hermosa esmeralda.
Tu ausencia que corrompe mis sentidos, que los nubla y que causa pesadumbre.
Y es el color miel, a la luz del sol que da tus ojos,
Lo que mis manos temblorosas buscan en la penumbra.
Ausencia de tu cuerpo junto al mío dándonos abrigo.
El naufragio en el mar de retazos, de nuestra cama;
nos llevó hasta dos orillas ya muy lejanas.
Pero en esta balsa artesanal, hecha de palabras;
Emprenderé mi viaje, hasta encontrarte.
El viento será testigo, del cantar del trigo.
El trigo replicará lo que yo, en esta noche escribo.
Mi alma vagabunda, te busca en los recuerdos que abundan.
Mi corazón enclaustrado en estas cuatro paredes, se siente abrumado.
Mis pupilas se dilatan, para enseñarme la escalinata.
La escalinata que me rescata, de este enorme vacío.
La escalinata que está hecha en una hermosa esmeralda.
Tu ausencia que corrompe mis sentidos, que los nubla y que causa pesadumbre.
Y es el color miel, a la luz del sol que da tus ojos,
Lo que mis manos temblorosas buscan en la penumbra.
Ausencia de tu cuerpo junto al mío dándonos abrigo.
El naufragio en el mar de retazos, de nuestra cama;
nos llevó hasta dos orillas ya muy lejanas.
Pero en esta balsa artesanal, hecha de palabras;
Emprenderé mi viaje, hasta encontrarte.
El viento será testigo, del cantar del trigo.
El trigo replicará lo que yo, en esta noche escribo.
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